Las redes sociales están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana, una gran oportunidad para interactuar con tus clientes, compartir información, conocer sus opiniones y resolver sus dudas ¿Quieres llegar a más personas y generar confianza ampliando tu ámbito de influencia? ¿Preparado para conocer a tus clientes y que te conozcan a ti?

Ya te hemos explicado en este artículo que tu página web es el buque insignia. Una red social no lo sustituye, sino que lo complementa. Tenlo muy presente porque tu página web y su contenido pueden tener un impacto significativo en tu negocio. Las redes sociales son un altavoz, una forma de encontrar a tu público objetivo que puede convertirse en potencial comprador, y una de las puertas de entrada a tu sitio web.

Para elegir la que más se adecúa a tu negocio empieza preguntándote qué redes sociales usan tus clientes, ¿conoces todas las redes, su finalidad y su público objetivo?

Empecemos por las más conocidas: Facebook, Twitter, LinkedIn, YouTube, Instagram y Pinterest. Todas ellas tienen millones de usuarios en todo el mundo, entre los que se encuentran tus clientes. ¿Quieres llegar a ellos? ¿Dirigirlos a tu página web?

Cada red social tiene una finalidad, unas se utilizan para relaciones personales, otras se enfocan a crear relaciones profesionales y por último, las que se usan para compartir contenido. No tienes que ceñirte al uso exclusivo de una de ellas, puedes usar varias en tu estrategia de comunicación.

Whatsapp es la gran desconocida, ¡seguro que la tienes en tu móvil! Ha transformado la manera de comunicarnos, sustituyendo a las llamadas telefónicas. Cada vez más marcas la usan como herramienta de fidelización para comunicarse con sus clientes de forma más directa y personal. Permite enviar fotos de productos, novedades, ofertas, noticias, imágenes, vídeos y enlaces a páginas web. Es ideal para recordar citas, avisar de pedidos o reservas a tus clientes. Eso sí, utilízala con cuidado, pide permiso a tus usuarios para enviarles cualquier mensaje y nunca, nunca, hagas grupos o incluyas a tus clientes en un grupo sin su consentimiento.

Luego están Facebook, Twitter o Instagram, las redes sociales personales que facilitan el contacto entre familiares y amigos. Debes participar en estas redes siempre como empresa, nunca con un perfil personal. Es muy poco profesional y tus publicaciones deben ser dinámicas, interesantes para tu público objetivo y útiles. Intenta que no parezcan anuncios o promociones. Por ejemplo, una peluquería, después de pedir permiso a su cliente, puede publicar en su web la foto de un cliente después de un tratamiento capilar o peinado y a continuación, compartirla en RRSS. Puede que los seguidores de la peluquería visiten su página web, comenten la foto y se interesen por el tratamiento en cuestión y descubran otros servicios en la propia web.

Si lo que quieres es compartir contenido y ofrecer información real, útil y relevante a los usuarios, YouTube es tu opción. Es la que mayor potencial de crecimiento tiene. Cada vez los usuarios consumen más contenido en vídeo. Cada vez que publiques un vídeo, inclúyelo en tu página web. En nuestro ejemplo, la peluquería, puede subir vídeos de reseñas de productos capilares o consejos de belleza. Si quieres saber cómo añadir vídeos de YouTube a tu página web no te pierdas este artículo . Y aquí te explicamos cómo subir tus vídeos.

Si eres interiorista, te dedicas al sector bodas, bautizos o comuniones, lo tuyo es la fotografía, la arquitectura, o si tienes una tienda online, una marca de moda, belleza o lifestyle, en tu caso, sin duda, tu red social es Pinterest. La clave de esta red social es la inspiración y creatividad. Es ideal para compartir y coleccionar imágenes (fotos, infografías o incluso tus vídeos de YouTube). Las publicaciones, aquí se llaman pines, se pueden organizar y clasificar en diferentes tableros o carpetas temáticos. Es una red muy visual, fácil de utilizar, donde la gente entra para encontrar inspiración. Ofrece un catálogo de tus productos o servicios, y comparte contenido creativo e interesante que inspire, ayude, aporte valor y por el que merezca la pena seguirte.

Las redes profesionales, como LinkedIn están enfocadas al mundo de las empresas y negocios. Cuentan con un increíble potencial para crear redes de colaboradores para contratación de personal, búsqueda de clientes y/o proveedores. Por ejemplo, una clínica de fisioterapia, crearía su perfil de la propia clínica, y aparte, perfiles de los profesionales que trabajan en ella como empleados de la clínica, demostrando sus aptitudes. Pueden establecer contacto con clubes deportivos, asociaciones de enfermedades degenerativas y claro está, compartir contenido de interés para ellos. Puede ofrecerles formación, pruebas de sus productos o servicios, dar a conocer sus fortalezas, etc.

Ten siempre en mente a tu público objetivo, el perfil de cliente al que quieres llegar. Qué tipo de redes utilizan y el objetivo de cada una.

Aparte de las redes sociales más conocidas existen otras más pequeñas y especializadas. Algunas están enfocadas a sectores y nichos más concretos. Por ejemplo, TripAdvisor, red especializada en viajes, ideal para empresas de hostelería, viajes, ocio y restauración. Para algunos negocios resultan de gran interés puesto que sus usuarios forman parte del público objetivo de determinados sectores. También podríamos poner como ejemplo a Wallapop como red social para productos de segunda mano o Spotify como la más conocida para música.

Nos despedimos con un consejo: Conviértete en usuario activo de las redes de tu interés. Verás en primera persona cómo interactúan sus usuarios y entenderás su dinámica. Sabrás cómo participar en conversaciones, como publicar contenido en la web y compartirlo en redes.